El mundo artificial ha producido al hombre artificial, el hombre artificioso al mundo artificioso, y a la inversa. No hay nada ya natural [...] Seguimos partiendo de la contemplación de la Naturaleza, cuando desde hace ya tiempo deberíamos partir sólo de la contemplación del artificio.
Según Filmaffinity, veinticinco cineastas, uno por cada estado de la Unión Europea, realizaron una película sobre sus respectivos países. Todas tenían el mismo presupuesto, debían estar ambientadas en el presente o en un futuro inmediato y durar cinco minutos. No había otras limitaciones, de modo que los autores tenían plena libertad para expresarse. Entre los directores figuran tanto nombres consagrados como voces nuevas dentro del panorama cinematográfico. Cada corto tiene su propia identidad, por lo que es posible establecer comparaciones fascinantes; pero, además, juntos ofrecen una imagen global de la Comunidad Europea a través de la fusión de esas distintas visiones conceptuales y creativas.
Prologue es el título de este trabajo presentado por Béla Tarr como parte del filme colectivo Visiones de Europa.
Un poema de Peter Handke/ El cielo sobre Berlín de Wim Wenders (1987)
Cuando el niño era niño andaba con los brazos colgando, quería que el arroyo fuera un río, que el río fuera un torrente y que este charco fuera el mar. Cuando el niño era niño no sabía que era niño, para él todo estaba animado y todas las almas eran una.
Cuando el niño era niño no tenía opinión sobre nada, no tenía ninguna costumbre, se sentaba en cuclillas, tenía un remolino en el cabello, y no ponía caras cuando lo fotografiaban.
Cuando el niño era niño era el tiempo de preguntas como: ¿Por qué yo soy yo y por qué no tú? ¿Por qué estoy aquí y por qué no allí? ¿Cuando empezó el tiempo y dónde termina el espacio? ¿Acaso la vida bajo el sol no es sólo un sueño? Lo que veo y oigo y huelo, ¿no es sólo la apariencia de un mundo ante el mundo? ¿Existe de verdad el mal y gente que realmente son malos? ¿Cómo puede ser que yo, el que soy, no fuera antes de devenir, y que un día yo, el que yo soy, no sea más ese que soy?
Cuando el niño era niño le costaba tragar las espinacas, los chícharos, el arroz con leche y la coliflor al vapor, y ahora come todo, no sólo por necesidad. Cuando el niño era niño alguna vez despertó en una cama extraña, y ahora lo hace seguido. Muchas personas le parecían bellas, y ahora, sólo en ocasiones, con suerte. Imaginaba claramente el paraíso, y ahora, como mucho, lo adivina. No podía pensar en la nada, y hoy se estremece ante ella. Cuando el niño era niño jugaba entusiasmado, y ahora se concentra como antes sólo si se trata de su trabajo.
Cuando el niño era niño las manzanas y el pan le bastaban de alimento, y todavía es así. Cuando el niño era niño las moras le caían en la mano, como sólo caen las moras, y asi es todavía; las nueces frescas le ponían áspera la lengua, y así es todavía; encima de cada montaña tenía el anhelo de una montaña más alta, y en cada ciudad el anhelo de una ciudad aun más grande… y siempre es así todavía. En la copa del árbol tiraba de las cerezas con igual deleite lo hace hoy todavía; se asustaba de los extraños como todavía se asusta; esperaba las primeras nieves y todavía las espera. Cuando el niño era niño lanzó un palo como una lanza contra el árbol, y hoy vibra así todavía.
"¿Crees que no lo entiendo? El desesperado sueño de la realidad, no de lo aparente sino de lo real. Consciente en todo momento, vigilante ante el abismo que hay ante lo que eres para los demás y lo que eres para ti misma. La sensación de vértigo y el deseo constante de ser descubierta por fin, de quedar expuesta en evidencia, quizá incluso aniquilada. Cada tono de voz oculta una mentira, cada gesto una falsedad, cada sonrisa una mueca. ¿Suicidarse...? No, no... Es muy feo. No es tu estilo, pero puedes quedarte inmóvil, en silencio, así al menos no mientes y puedes aislarte en ti misma, sin interpretar ningún papel, sin tener que exteriorizar gestos falsos. Eso crees, pero la realidad es retorcida. Tu escondite no es en absoluto hermético, la vida se filtra por todas partes. Te ves obligada a reaccionar. Nadie te pregunta si lo tuyo es real o irreal, si eres auténtica o eres falsa. Ese extremo sólo tiene importancia en el teatro y, a veces, ni tan siquiera allí. Yo te entiendo Elizhabet, entiendo tu silencio, tu inmovilidad, que refuerzes tu voluntad con ese fantástico sistema. Te entiendo y te admiro. Creo que deberías seguir en el papel hasta agotarlo por completo. Hasta que deje de ser interesante. En ese momento podrás dejarlo poco a poco... como tus otros papeles."
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El año pasado en Marienbad de Alain Resnais - Alain Robbe-Grillet
"Siempre muros, siempre corredores, siempre puertas y al otro lado, aún más muros. Antes de alcanzarte, de volver contigo, no tienes ni idea por lo que tuve que pasar. Y ahora estás aquí, adonde te he traído. Todavía estás indecisa, pero estás aquí, en el jardín sin ver, sin tocar, sin oír"
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Orfeo de Jean Cocteau
"Si te pasas la vida entera delante de un espejo, verás a la Muerte afanándose, como a las abejas de un panal de cristal."
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La Palabra de Theodor Carl Dreyer
"Inger, debes pudrirte porque nuestro tiempo está podrido."
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La condena de Béla Tarr
“Lo que va a suceder aquí es sólo una de los millones de formas de ruina que existen”